miércoles, 3 de abril de 2013

Capítulo 2:
Un único rayo de luz

Me levantaron pegando golpes en la puerta con toda la mala ostia que tenían. Hijo de su... De no ser porque estaba medio dormida, le hubiera retorcido el pescuezo.

Chrys apareció por la puerta con ropa de calle.
      ¿Qué es eso? No puedo llevar esa ropa. 
      Tranquila... Tu confía en mí... 
 Me llevó a los vestuarios, y allí me enseñó la ropa. Habían unos pantalones tejanos negros, una camiseta amplia negra con un lobo en el centro, y una chaqueta que me iba grande; era negra con una franja rojo sangre a cada lado y con una enorme capucha.
      Recoge solo necesario para sobrevivir. 
      ¿Que?
Chrys me estaba comenzando a asustar.
      Chrys... ¿De qué hablas? 
      Te vas...     me ofreció la posibilidad de salir de todo aquel infierno. 

Yo le sonreí. Él me devolvió la sonrisa, pero de golpe mi cara cambió.
      ¿Donde viviré?
Mi hermano comenzó a reírse. 
      ¿Te crees que no lo he pensado? He comprado dos billetes de avión para ir a España... He alquilado un piso para poder alejarnos de todo esto... 
Mi hermano consiguió hacerme llorar. Tanto que me abalancé sobre él en llanto.
Cuando ya me tranquilicé, salimos muy sigilosos, pasando desapercibidos; mi corazón latía a mil por hora de los nervios. Por primera vez en años, vería algo de luz natural... 
Mientras caminábamos, le pregunté a Chrys:
      Hermano mayor... ¿Crees que volveré a ver a José? 
Él dejó la mirada perdida por un segundo; se notaba en su mirada que quería que José y yo volviéramos a estar juntos. 

José... El único chico al que había amado y por el cual daría mi vida... Estaba a cientos de kilómetros de distancia... A saber donde...

Al fin salimos a la calle. Había una carretera en la que no había casi nadie. Podría decirse que era de madrugada, pero no lo sabía, hacia mucho tiempo que había perdido la noción del tiempo... 

Chrys me cogió la muñeca y arrancó a correr carretera arriba. Estábamos en medio de la nada, solo había una montaña y un campo medio quemado. 

Continuamos corriendo mientras el sol comenzaba a salir. Era el primer amanecer que veía des de hacía mucho tiempo...  Las nubes comenzaban a disiparse en el cielo anaranjado, mientras los pájaros alzaban el vuelo a medida que Chrys y yo avanzábamos. 

Mi cabeza se quedó en estado de xoc. Era lo mas hermoso que había presenciado en 3 años... 

Llegamos hasta un arroyo de aguas cristalinas. Chrys se frenó en seco. Había una casita de madera. Chrys entró dentro.

      ¿Que es esto? 

Vi que mi hermano recogía unos libros. Eran de la evolución del lobo... 
Mis ojos recorrieron la pequeña estancia. Había una ventana por la que se colaba un único rayo de sol. Era hermoso... 

martes, 2 de abril de 2013

Capítulo 1:
Secretos de un corazón solitario. 

3 años... ¡3 malditos años! ¡¿Pero se puede saber qué narices he hecho yo para merecer esto?!
Me miré al espejo de mi habitación. Todo de color blanco, sin ventanas sin ventilación, solo una lámpara que iluminaba cuatro paredes pintadas de blanco...
Cuando vi mi reflejo, me fijé en muchos detalles de mi aspecto; mi pelo, todo negro salvo las puntas castañas, mi piel pálida y fría, mis ojos marrones, y el tatuaje al lado derecho de mi cara...
Ese tatuaje se extendía hasta la punta de mis dedos de la mano derecha.
Creo que era ese tatuaje el que me daba mi fuerza, mi poder...
Creo que estaban estudiándome... Me observaban a cada momento, a cada segundo... Había visto un círculo negro en el techo de mi cuarto, y estaba empezando a pensar que podría ser la lente de una cámara de seguridad...

De golpe llamaron a mi puerta, era Chrys, que venía para llevarme a la cámara de entrenamiento. Allí donde me ponían contrincantes con los que tenía que pelear hasta que uno de los dos se rindiera, o hasta la muerte...
¿En serio? ¿De veras creen normal que una niña de 13 años tuviera que quitarle la vida a un tío de a saber que edad?
Esos imbéciles no tienen ni idea... Lo único que les importa es el dinero que les dan por experimentar con el ADN de las criaturas no-humanas.

Llegamos a la gran sala rodeada de cristales reforzados, detrás de los cuales había una enorme sala de control, des de donde controlaban cada movimiento.
      Venga. Adentro.     un idiota comenzó a meterme prisa.
      ¡Vale!
Chrys tenía el pelo castaño y corto. La piel morena y resistente, y los ojos negros como el carbón.  Siempre me ha apoyado; cuando he necesitado un hombro sobre el que llorar, él siempre ha estado ahí. Es como mi hermano mayor...

¡Pasaron 4 puñeteras horas! Pero al final conseguí que mi rival se rindiese...
Chrys me llevó a las duchas para que me pudiese lavar la sangre y cambiarme para ir a dormir...
Dios mío... En qué clase de criatura me habían convertido...
¡Pero en qué mierdas me estaban metiendo! Asesinatos, robos, engaños... ¡Joder! ¡Solo tenía 13 años!

Cuando salí de las duchas, Chrys vio que una lágrima se asomaba por mi ojo. Se acercó a mí y me acarició la cara.

      Chrys... Le hecho tanto de menos...     Chrys me abrazó.
      Lo se... Te prometo que todo volverá a la normalidad...

Chrys se quedó a dormir conmigo, pero ninguno conseguimos pegar ojo. Estuvimos hablando toda la noche.
Me ofreció un donut que llevaba guardado en el bolsillo derecho de la chaqueta de la cafetería a la que iba todas las mañanas. Pegué un salto y comencé a devorar ese donut.
Chrys se acercó a la mesita de apenas medio metro y depositó algo encima.
Era un diario con el dibujo de un zarpazo de lobo.
      Es un diario, para que escribas todo lo que te atormenta, lo que no eres capaz de contarme, todo lo que te ha pasado durante el día...
Me metí el último trocito que quedaba del donut en la boca mientras observaba a Chrys. Él me acarició la cabeza, y seguidamente, se fue, dejándome sola en la blanca habitación.

lunes, 1 de abril de 2013

Prólogo: 
Cuando la vida pierde todo su sentido.

Ha pasado tanto tiempo des de que no veo su rostro... Tanto tiempo sin oír su dulce voz..., que ya no se ni cómo he estado tanto tiempo sola...
Llevo 3 años encerrada en un maldito edificio donde me están entrenando para lo peor... 
¡Estoy harta! 
Cualquier día de estos usaré lo que he aprendido para exterminarlos a todos. Por algo me han enseñado técnicas de combate cuerpo a cuerpo, pero como sigan en este plan..., mas les vale ir rezando todo lo que sepan... 
Mi nombre es Alex, aunque hay quién me llama Wolf. Tengo 13 años, y nací creyendo que era humana, pero obviamente me equivocaba... 
Soy una de los llamados "ángeles del pasado". Soy un ángel que anteriormente era guardián, pero por culpa de mis experiencias me he acabado transformando en un ángel con alas blancas, pero con normas diferentes... 
Mi única meta en este momento y des de hace tiempo, es volver con José, el único chico al que he amado de verdad... 
Hace tanto que no le veo... Ya no se que puedo hacer...
3 interminables años, siendo una maldita esclava en este puñetero edificio..., sin nada a cambio, mas que miradas de desprecio y listas de tareas...
¡Yo no nací para esto!
Lo único que quiero es salir de aquí, y abrirme paso en este mundo infestado de imbéciles manipuladores, o "Chupópteros", como yo los llamo... 

¿Por qué no puedo ser como las otras chicas...? ¿Por qué no puedo ser... Humana...?